Wednesday, July 25, 2007

Lejanía



Lejos




Nadie me dijo

que eran largos los caminos;

que las huellas y la lluvia

ya estaban cansadas.


Nadie me advirtió

que la música en los oídos

podría ser un espejismo,

un deseo congelado en la inocencia.


Los valles inundados recordaban todo

inmensas nubes bordaban su imagen,

en el eco desprendido del ocaso.


La luz que manaba del cielo

extendía su frente, su designio,

enarbolaba con júbilo su bandera.



Pero no eran los lugares transitables,

había que dormir para llegar lejos

porque los sueños liberaban las distancias

y la noche era una estrella naufragando

en el mar.


José Francisco Moreno